La suba del precio de la hacienda, la caída del stock ganadero tras la sequía y los mayores costos explican el impacto en el mostrador, según el coordinador de la Comisión de Carnes de CARVAP.
El aumento del precio de la carne en los últimos meses genera preocupación en los consumidores y obliga a buscar explicaciones más allá del mostrador. Fernando Ferrari, prosecretario de CARVAP y coordinador de su Comisión de Carnes, analizó los motivos que impulsan esta suba y advirtió que la tendencia podría mantenerse en el corto plazo.
Ferrari señaló que el valor del ganado en pie atraviesa niveles históricos, los más altos de los últimos 40 años, tanto medidos en pesos como en dólares. Esta situación se explica, en gran parte, por la fuerte sequía de 2022 y 2023, que provocó una pérdida cercana a dos millones de cabezas, especialmente de vacas, lo que derivó en una menor producción de terneros y, en consecuencia, menos carne disponible.
“El proceso de recomposición del stock es lento y biológico: lleva al menos dos años volver a tener animales listos para faena”, explicó. En ese contexto, remarcó que el precio de la hacienda aumentó más que el de la carne al consumidor, ya que muchos carniceros absorbieron parte de la suba para no perder ventas.
Otro factor clave es el incremento de los costos de funcionamiento, como electricidad, impuestos y alquileres, que impactan directamente en las carnicerías, especialmente en las del interior, donde no existe la posibilidad de compensar con otros productos como ocurre en los grandes supermercados.
Ferrari también destacó un cambio en los hábitos de consumo: hoy se consume menos carne vacuna que años atrás y se incrementó notablemente el consumo de carne porcina y aviar, lo que ayudó a amortiguar el impacto de los precios. Sin embargo, advirtió que no es posible volver a los niveles históricos de consumo de carne vacuna, ya que la cantidad de hacienda no acompaña el crecimiento poblacional.
De cara a los próximos meses, el referente de CARVAP anticipó que los precios podrían mantenerse firmes, incluso después de las fiestas, debido a la escasez de hacienda, aunque destacó que las buenas condiciones climáticas actuales permiten prever una mejora en la producción ganadera a futuro, aunque no inmediata.
Finalmente, subrayó la importancia de la exportación, que hoy ronda entre 800 y 900 mil toneladas anuales, y señaló que la apertura de nuevos mercados, como Estados Unidos, genera mejores precios para el productor, pero también influye en el valor final de la carne en el mercado interno.








