Una Ford Ecosport negra que protagonizó una persecución el lunes pasado, aún no fue reclamada por su dueño, quien tampoco posee antecedentes policiales.
Se trata del vehículo en el que se movilizaban dos personas, quienes escaparon de 11 móviles policiales tras circular por casi toda la ciudad, en un hecho que se inició en la primera cuadra de Cangallo y concluyó en Emilio de la Calle 1160, del Barrio Ranchos.
«Pudimos determinar quién es el propietario, pero él no tiene antecedentes delictivos; sí los tiene un familiar del titular del vehículo», afirmó a Radio 3 el subcomisario Miguel Aranzabal.
En tanto, ratificó que se presentaron actuaciones por «daño agravado» tras circular a más de 140 kilómetros por hora en el ejido urbano.







