El subcomisario Miguel Aranzábal brindó precisiones sobre la frenética persecución policial librada anoche, que se inició en la primera cuadra de Cangallo y concluyó en el Barrio Ranchos con la fuga de los malvivientes.
El episodio incluyó un Chevrolet Astra y una Ford EcoSport, que partieron raudamente cuando divisaron una patrulla que se acercó ante un llamado del 101.
Ambos vehículos fueron perseguidos, mientras que la 4×4 recorrió varios kilómetros en contramano, por ruta 228 y Monteagudo, la terminal y Cirunvalación. «En parte, circuló a más de 140 kilómetros por hora», graficó el uniformado.
La persecución incluyó 11 móviles policiales, tras lo cual la camioneta fue abandonada por sus ocupantes en Emilio de la Calle 1160. «Presumiblemente, serían dos», remarcó tras ponderar que uno de ellos esgrimió un arma ante uno de las patrullas.
Consultado sobre los daños en la luneta trasera, Aranzábal precisó que «al momento de llegar, se utilizaron balas de goma para poder ingresar al vehículo dado que los apoyacabezas nos indicaban que podría haber gente dentro».
Como saldo, precisó que se encontró amoladoras y máquinas de soldar los cuales forman parte de la investigación por tratarse de elementos de corte. Interviene el fiscal Gabriel Lopazzo, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 16.
Camioneta con pedido de secuestro
En tanto, los uniformados retuvieron una camioneta Mitsubishi blanca, la cual tenía pedido de secuestro de parte del Departamento Judicial de Mar del Plata.
La 4×4 fue divisada en avenida Güemes 1280 y trasladada a la dependencia policial. En breve, se le tomará declaración testimonial al conductor de la misma para determinar su propiedad.







