El Comité Enrique Betolaza considera oportuno reflexionar acerca del lamentable incendio que sufriera el vivero de Claromecó: “ ¿ Por qué ocurrió esto? Podemos decir que fue por la importante sequía que estamos sufriendo, por las altísimas temperaturas, por el fuerte viento de ese momento, etc. Todo eso es cierto pero también es cierto la lamentable desidia de los gobiernos municipales y provinciales que tuvieron la responsabilidad sobre este asunto desde el anterior incendio.
Si mal no recordamos, después de ese evento se recurrió a los organismos competentes en el tema, los que iniciaron un trabajo serio con vistas a recomendar las acciones a realizar para evitar repeticiones de estos lamentables siniestros.
¿Qué paso? ¿Se terminó el trabajo? ¿A qué conclusiones se llegaron? ¿Cuáles fueron las recomendaciones? ¿ Se tomó alguna medida de precaución? A todas estas preguntas creemos que no se les dio las respuestas adecuadas o por lo menos no tenemos conocimiento de ellas.
Sabemos por nuestros concejales Naveyra y Ali, que el Ministerio de Asuntos Agrarios a pedido del Ejecutivo Municipal, efectuó un completo informe de cómo encarar la reforestación del vivero y en base a dicho informe se dictó la ordenanza 6163/10 aprobada el 28/10/2010.
A nuestro criterio, el cumplimiento de dicha ordenanza implica un plan de trabajo completo que lamentablemente no se puso en marcha.
¿Qué debemos hacer? Como primer paso, consultar a los organismos técnicos, que los hay, tales como Ministerios de Agricultura, Universidades tanto nacionales como provinciales, para que nos recomienden los pasos a seguir y luego incorporar a los distintos sectores de la comunidad que están afectados e interesados en el tema. Pensamos que las acciones deben seguir este estricto orden, ya que incorporar a las distintas entidades a una comisión sin tener los informes técnicos, solo entorpecería la toma de decisiones.
Esta consulta debe realizarse porque a raíz de este último incendio la situación del vivero cambió en forma drástica y no sabemos realmente qué queda del mismo.
Sabemos que esta forestación tiene una función turística y ecológica que tiende a la fijación de médanos y como tal, debemos pensarla. Creemos que esa fue la idea de los iniciadores de este emprendimiento ya que, si fuera para una explotación industrial, los criterios para realizarla son distintos y las medidas de seguridad también.
Por este motivo el informe referido, detallaba por sectores cómo se dividiría en zonas destinados a los distintos usos , turismo, recreación, explotación industrial , la forma de circulación dentro del mismo, las medidas de protección, etc,etc.
Del mismo modo creemos que este lamentable siniestro, nos debe servir para pensar y tomar las precauciones que correspondan para proteger las tres localidades turísticas del distrito, ya que se vio este año el potencial riesgo que corren. Es inimaginable los daños que resultarían de un siniestro en cualquiera de las tres, de manera especial debiéramos pensar en la protección que requiere Dunamar, por su construcción en un tupido bosque de pinos.
Por último, pensamos que es el Municipio quien debe tomar urgente cartas en el tema y esperamos que tenga la suficiente voluntad política de hacerlo, sin que nos llegue otra catástrofe y nos encuentre como ahora, desorganizados, sin ningún plan y con una inacción oficial que nos avergüenza y nos augura un lamentable futuro.
Si el ejecutivo piensa tomar el toro por las astas del modo tal como lo hemos planteado, podrá contar con nuestra colaboración y seguramente de toda la comunidad, siempre y cuando se planteen acciones concretas y no meras declamaciones que luego se diluyen, tal como pasó anteriomente.”
Mario O. Rodríguez Carlos A. Correa
Secretario Vicepresidente








