Lautaro Guinea, el joven agredido y abandonado en un terreno de la localidad neuquina de Añelo, regresó a nuestra ciudad tras ser dado de alta del Hospital Castro Rendón de esa provincia.
Esta tarde, un nutrido grupo de familiares y amigos lo esperó en la casa de sus padres, y celebró su recuperación.
Fuentes familiares aseguraron que Guinea continuará su recuperación en la ciudad.
El caso y sus derivaciones
El hecho ocurrió el pasado 3 de marzo, mientras Guinea formaba parte de una dotación de la empresa Aerotan que se encuentra trabajando en la elaboración de tanques de combustible en la zona petrolera de Vaca Muerta.
Tras una salida nocturna, el joven apareció seriamente lesionado en un baldío con un fuerte golpe en el cráneo.
Su madre, Laura Ovando, puntualizó las sospechas particulares sobre el entorno laboral de Lautaro.
«Sus compañeros dicen que lo habían dejado en el boliche y que se dispersaron; que no lo vieron más y que cuando volvieron lo encontraron tirado pero no les creo porque la investigación arrojó otra cosa. Cuando tengamos los nombres, lo divulgaremos. Lo que le pasó a mi nene no es un accidente y no es joda ésto, porque pasó cinco días en coma. Estoy destruida y no se porqué le hicieron esto», consideró por Radio 3.






