El campo volvió a mostrar su descontento tras la decisión del Gobierno Nacional de restablecer las retenciones al 33% para la soja, luego de una baja temporal. Pablo Ginestet, secretario de CARBAP, calificó la medida como “un baldazo de agua fría” y sostuvo que “genera desazón en un sector que había confiado en la promesa de eliminar este tributo”, según expresó en diálogo con Radio 3 Continental.
“La baja era transitoria, sí, pero esperábamos una señal de continuidad. El Presidente en campaña dijo que eran un robo, y lo sigue repitiendo. Entonces, que vuelvan ahora a su valor original es muy desalentador”, remarcó.
Impacto productivo y comparaciones con la región
Ginestet apuntó que la decisión se da “en un momento donde los números ya no dan, especialmente para quienes están lejos de los puertos”. Y recordó: “Hace más de diez años que producimos 50 millones de toneladas de soja, mientras que Brasil, en ese mismo período, aumentó su producción un 70%. La diferencia es clara”.
Además, cuestionó que el ajuste fiscal recaiga siempre sobre el agro: “Estamos de acuerdo con reducir el déficit, pero no puede sostenerse con un solo impuesto. Ya pagamos lo mismo que el resto de la economía, y encima nos penalizan con esto”, advirtió.
Sin medidas inmediatas, pero con reclamos
Por el momento, no se evalúan protestas o cese de comercialización, aunque sí habrá reuniones zonales para debatir con los productores. “No vamos a salir a hacer una medida de fuerza ahora, pero sí a escuchar. Siempre la respuesta del productor es no vender o vender lo mínimo. Esa ha sido la mejor forma de resistir”, afirmó.
Menos inversión, menos producción
Ginestet advirtió que, ante este escenario, la primera respuesta del productor será reducir el uso de tecnología. “En vez de usar mucho fertilizante para un rinde alto, invierte la mitad, gana casi lo mismo y no se arriesga. El problema es que eso impacta en la economía general: hay menos fletes, menos movimiento de dinero, menos empleo”, explicó.
Por último, lamentó que el Gobierno no prorrogara la baja como lo hizo con otros cultivos: “Trigo y cebada se extendieron hasta 2026. Con soja, no. Y aún están a tiempo de sacar un nuevo decreto y corregir esto. Pero el tiempo corre”, concluyó.








