Como anticipó el año pasado el subsecretario de Gestión Ambiental Gabriel Francia, los mosquitos volvieron a aparecer a partir de principios y mediados de marzo, luego de intensas lluvias en la zona y las condiciones climáticas ideales para su desarrollo.
Tras la demanda de vecinos por la fumigación, el municipio inició la tarea con tres máquinas, dos de ellas nuevas que adquirieron durante el 2024.
Esta semana, la Secretaría de Planeamiento Urbano en coordinación con la Subsecretaría de Gestión Ambiental comenzó la fumigación de la ciudad, tomando como prioridad a los espacios verdes, plazas y plazoletas, parques Cabañas y Miedan, escuelas, jardines y escuelas del área rural.
“Hoy estuvimos en clubes deportivos, como Quilmes, Olimpo, en la Plaza Torre Tanque, en la Chacra de INTA Barrow, y seguiremos por el polideportivo en este momento”, se precisó en un comunicado.
En los próximos días será el turno de Cascallares y Claromecó.
«Si bien esta especie de mosquitos no es la transmisora de dengue, se busca evitar su propagación para prevenir. Se aconseja a los vecinos voltear todos los recipientes que puedan contener agua, descacharrar como vienen trabajando desde los barrios junto a los CAPS y promotores de salud, es decir quitar objetos y chatarra que acumulen agua. Mantener el pasto corto, utilizar repelentes al salir a la calle», completaron.










