La Comisaría 1º, de donde se fugaron cinco presos tras limar los barrotes, continúa desde ayer mientras que la dependencia fue allanada por efectivos de Gendarmería a pedido del fiscal Gabriel Lopazzo.
Con una orden librada por la jueza de Garantías Fabiana Brandolín, el allanamiento se llevó a cabo anoche en la sede policial ubicada en Pringles 66.
Fuentes judiciales señalaron que en el procedimiento se procedió al secuestro de los teléfonos celulares de todos los efectivos policiales que se encontraban trabajando cuando ocurrió la evasión como así también del libro de guardia.
Los evadidos fueron identificados como Joel y Moisés Gorostegui, Franco Soto, Ceferino Staniscia y Julio Morán, quienes cortaron los barrotes del techo que comunica las celdas con el patio exterior del destacamento.
Los Gorostegui se encontraban allí por robo agravado; Morán, por hurto; Soto, por robo y Staniscia, por resistencia a la autoridad.








