Un fuerte siniestro vial culminó con dos autos destrozados, uno de ellos sobre la rambla, en el cruce de Dorrego y Rivadavia.
Mientras esta mañana se reeditó el fallido Consejo de Seguridad Vial, que como novedad para nada auspiciosa fue la ausencia en masa de representantes vecinalistas y cambiemitas de la reunión, los siniestros se suceden a diario y cada vez con mayor virulencia.
En este caso, y según datos aportados por uno de los involucrados, el Peugeot 206 que se desplazaba por Dorrego intentó cruzar hacia Bolívar sin advertir el paso de un Peugeot 308 en sentido hacia Plaza San Martín.
El impacto del choque fue tan severo que el primero de los rodados fue a parar sobre la rambla, reventando los neumáticos delanteros y a escasos centímetros de la farola ubicada allí; en tanto, el otro rodado sufrió daños considerables en su faro delantero izquierdo y quedó sobre la mano contraria de Rivadavia. Todo esto, con la presencia de un lomo de burro de importantes proporciones sobre el cruce de la avenida.
La magnitud del incidente determinó que, sin que haya que lamentar heridos entre conductores ni peatones, ambos rodados deban ser trasladados en grúas.
Intervino Tránsito y Policía para reordenar el caótico tránsito generado por el siniestro.











