Esta mañana abrió sus puertas por primera vez el refugio canino y el Centro de Zoonosis Manuela Moreno, iniciativa conjunta entre el Municipio y la protectora canina PACMA.
El mismo está en un predio de 1,5 hectáreas en Aníbal Ponce 2900 y funcionará como centro de adopción responsable de mascotas. Incluye un consultorio y un lavadero canino, un quirófano con capacidad para 250 castraciones mensuales, un depósito, oficinas y un SUM para actividades.
El intendente Carlos Sánchez, junto a funcionarios y concejales vecinalistas, recorrió el lugar junto al presidente de la campaña protenencia responsable de mascotas del Ministerio de Salud, Roberto Quattrin; el presidente de la Sexta Sección del Colegio de Veterinarios, Miguel Pérego; el titular del Círculo Veterinario local, Enrique Groenenberg; y el diputado nacional Carlos «Cuto» Moreno, hijo de la homenajeada.
Exhortan al cuidado responsable
La directora de Bromatología, Lucía Gardey, encomió la tarea del grupo mascotero y denostó la actitud de algunos propietarios que se niegan a castrar a sus animales para evitar la proliferación de canes.
«Observamos que se siguen tirando cachorros; se siguen embarazando las perras; se sigue engrosando la lista de perros vagabundos. Cientos de perros andan sin castrar. No hemos incluido la adopción masiva y nos impulsa a buscar nuevas formas de concientización proyectos de cooperación mutua ya que trabajando por separado no podremos abarcar esta problemática», concluyó.
«Se entendió el concepto de trabajar en conjunto»
En tanto, el concejal mascotero Augusto De Benedetto subrayó la tarea realizada para luego agradecer los esfuerzos de voluntarios, funcionarios y padrinos de mascotas.
«Se entendió el concepto de trabajar en conjunto la parte pública y privada: el Municipio y la ONG, que entendieron que así salen los mejores proyectos porque sino hubiese sido inviable», analizó.








