La vida en la Tierra depende enormemente de los bosques. Junto con los océanos, son los pulmones del planeta y absorben millones de toneladas de CO2 cada año, el principal responsable del denominado efecto invernadero.
Casi un tercio del planeta está cubierto de bosques, en torno a 40.600 millones de hectáreas. Sin embargo, en los últimos años, los bosques han sufrido una degradación sin parangón, debido a la tala ilegal y al enorme incremento de incendios forestales, cada vez más virulentos y difíciles de extinguir. Afortunadamente, ya conocemos la receta para revertir esta situación.
La importancia de la reforestación
Se denomina reforestación al proceso de replantar árboles y otro tipo de flora en una zona que ha sido decimada, tanto por causas naturales como no naturales, de modo que los bosques y selvas acaben perfectamente regenerados. A menudo se tiende a pensar que la reforestación de árboles como una hilera de árboles jóvenes en medio de un páramo yermo, pero existen múltiples métodos de reforestación y este concepto también hace referencia a la conservación de los árboles supervivientes y al restablecimiento de la salud del suelo.
También se considera reforestación cuando el proceso de plantar nuevos árboles sucede en un lugar distinto del original, por ejemplo, cuando debido a la urbanización, el tamaño de las ciudades o pueblos aumenta y es necesario construir nuevas infraestructuras y/o viviendas.

Beneficios de la reforestación
Cuanto más sanos estén los bosques, mejor será la vida en la Tierra. De ahí la importancia de la reforestación y otras técnicas que buscan mejorar la calidad de nuestros bosques. Estas son algunas de las razones por las que la reforestación es tan importante:
- Captura de carbono y mitigación del cambio climático: La liberación excesiva de carbono contribuye, en gran medida, al cambio climático. Los árboles absorben el carbono y los transforman en oxígeno y nutrientes necesarios para sí mismos, de ahí que se diga que los bosques son excelentes sumideros de carbono. Cuanto más grande y sano esté un bosque, más carbono atrapará. De hecho, la madera seca todavía conserva en torno al 50% de carbono, otra prueba más del poder de los árboles.
- Aumento de la biodiversidad. La biodiversidad de los bosques, concretamente de las selvas tropicales, es una de las más ricas del mundo. La pérdida de bosque hace que las especies tengan un hábitat menor, desplazándolas a otros lugares menos propicios o incluso provocando su muerte. La reforestación ayuda a la conservación de especies raras o en peligro de extinción, provee de hábitat a la fauna local y aumenta la capacidad del bosque para hacer frente ante enfermedades y plagas.
- Disminución de la erosión del suelo. Las raíces de los árboles actúan como redes naturales, extendiéndose profundamente en la tierra y anclando el suelo. La erosión del suelo es algo natural, pero cuando se produce con demasiada rapidez, puede provocar inundaciones, aumentar la contaminación, sedimentar los ríos y hacer que se pierdan valiosos nutrientes para las plantas.
- Mayor calidad del agua. El suelo no sólo proporciona un lugar para que los árboles echen raíces, también almacena y filtra el agua, ayudando a mejorar la calidad del agua de los ríos y lagos cercanos. Asimismo, los árboles absorben el agua de lluvia y la almacenan en sus hojas y raíces, liberándola a la atmósfera mediante la transpiración, favoreciendo una mayor humedad que mantiene estable la temperatura del aire.

Métodos de reforestación
El número de técnicas de reforestación es bastante amplio, aunque a grandes rasgos se puede simplificar entre técnicas de plantado naturales o artificiales. El proceso natural se hace sin la intervención del ser humano, mientras que los procesos artificiales son realizados por personas y llevan una cierta planificación detrás. En función de la edad de los árboles coexistentes, la reforestación se divide en 2 variantes: envejecimiento desigual y envejecimiento uniforme.
El envejecimiento desigual surge cuando los árboles tienen una edad desigual. Cuando se emplea esta técnica, se puede llegar a talar de forma selectiva algunos árboles viejos para dejar espacio y luz solar a los árboles jóvenes. Según la tala, podemos distinguir entre cortes de grupo, donde se eliminan todos los árboles maduros en un área concreta o tala individual, donde se eliminan árboles sueltos de forma uniforme. Esta última técnica suele emplearse si se van a plantar especies que toleran la sombra, como la cicuta.
Por su parte, el envejecimiento uniforme implica que todos los árboles tienen una edad muy similar. Para lograr esto, está la opción de la tala rasa, donde todos los árboles maduros de un área se eliminan para dejar hueco a los árboles jóvenes, que se plantan mediante siembra directa. Otras opciones menos drásticas son el árbol semillero, donde se dejan unos pocos árboles maduros que provean de semillas de forma natural o la tala de regeneración bajo cubierta, donde los árboles maduros protegen a los ejemplares jóvenes y no se eliminan hasta que se han establecido completamente las plántulas.

Reforestación con EOSDA Forest Monitoring
La reforestación requiere de un gran esfuerzo y planificación si quieren realizarse de forma satisfactoria, de ahí que el uso de plataformas de gestión forestal sea casi imprescindible. EOSDA Forest Monitoring es un software de gestión basado en datos satelitales que ha sido mejorado recientemente con la más moderna tecnología. También cuenta con una API para poder exportar datos a herramientas de terceros.
Con la función Reforestación incluida en la plataforma, se puede analizar el desempeño de los esfuerzos de reforestación mediante datos satelitales que pueden proceder de diferentes fuentes. La monitorización por satélite también puede indicar qué zonas del bosque están sufriendo problemas, gracias a índices de vegetación como el NDVI. Si el índice NDVI presenta valores bajos, esto indica que hay problemas en el bosque y es necesario investigar más a fondo. A su vez, la función Monitorización de la salud del bosque muestra el estado actual de los árboles que pueblan el bosque y aporta información adicional, gracias a los datos históricos disponibles.
Así pues, EOSDA Forest Monitoring es la herramienta perfecta para planificar y analizar los esfuerzos de reforestación en un bosque. Empiece a usarla hoy mismo para obtener información precisa y comenzar a realizar una gestión sostenible de sus masas forestales.





