El paro nacional tuvo un impacto menguado en las escuelas de la ciudad, con una incidencia clave del factor climático.
La medida de fuerza organizada por los sindicatos opositores al Gobierno nacional se sintió de manera diferenciada en los sectores: mientras que no hubo recolección de residuos, las estaciones de servicio permanecieron abiertas.
Los bancos funcionan con normalidad, al igual que la provisión del servicio médico en las entidades pública y privada. En tanto, el Sindicato de Trabajadores Municipales y la Farmacia Sindical se plegaron al cese de tareas.
Escuelas, sin porcentajes oficiales
La Jefatura Distrital no brindó datos certeros sobre la adhesión en las escuelas. «Todavía no podemos entregarlos y tampoco lo podemos decir», refirieron escuetamente en el entidad dirigida por Marisa Vázquez.
Tras una recorrida por las entidades se pudo comprobar que, junto al paro, las intermitentes lluvias provocaron que una gran cantidad de alumnos no concurrieran a clases.
«De acuerdo a los relevamientos, es dispar: en algunas escuelas no hay y en otras hay profesores y pocos chicos. Oficialmente no nos dieron datos pero debe de estar en un 90%», advirtieron los dirigentes de FEB, Guillermo Rodríguez y Mirta D’ Annunzio.
En tanto remarcaron que afiliados de SUTEBA se plegaron, principalmente por el impacto del Impuesto a las Ganancias. «Hay tanta disconformidad docente, que apoyan cuando hay paros aún cuando no sean de FEB», afirmaron.








