El paro general convocado por las centrales obreras tuvo un dispar acatamiento en la ciudad y se sintió con fuerza en el área de salud y el Municipio.
Desde la medianoche, un grupo del Sindicato de Camioneros encabezaron un acampe en los cruces de rutas 3 y 228 y Monteagudo y 228. Los manifestantes indicaron que no cortan el tránsito e invitan a plegarse al cese de tareas.
Alto en las oficinas municipales
Según fuentes sindicales, el pliegue en las áreas municipales fue acentuado en los sectores de Obras Públicas, Paseos Públicos y la Depuradora aunque los administrativos del Palacio Municipal concurrieron normalmente.
«Hubo un alto acatamiento, porque la mayoría se plegó y alcanza un 90%. Hay áreas completas adheridas y algunos en Inspección General, inspectores de tránsito y no se ven las chicas del estacionamiento medido en las calles», precisó a Radio 3 el secretario Roberto García.
Comercios, casi sin impacto
Asimismo, el grueso de los comercios permaneció con las puertas abiertas con excepción de cuatro comercios vinculados a la construcción, bazar, electrodomésticos y supermercados.
Por el momento, permanece como una incógnita el impacto en el sector educativo. Ni desde UETA ni SUTEBA contestaron a los requerimientos.
Impacto en salud y recolección
En tanto, fuentes del Centro Municipal de Salud indicaron que hubo dificultades para cubrir las guardias debido a que la Asociación de Profesionales del Hospital Pirovano acompaña la medida de fuerza.
Los profesionales cubren únicamente el servicio de emergencias y las guardias de urgencia en los restantes servicios.
Por otra parte, la empresa Transportes Malvinas no realizó recolección de residuos ayer en horario nocturno ni hoy en el mismo horario.








