Esta tarde, unas 300 personas marcharon por el centro de la ciudad reclamando el no cierre de la planta elaboradora de pastas de la exVizzolini.
Congregados en la Plaza San Martín, un grupo de empleados, familiares y miembros del sindicato fideero (SATIF) expresaron su repudio ante la decisión de Molinos Río de la Plata, controlante de la firma.
Desde ese lugar, partió la columna de manifestantes, que circuló por avenida Moreno, retomó por Yrigoyen, luego Colón y Maipú para concluir con cánticos y aplausos frente a la empresa en Moreno al 500.
Fueron acompañados por referentes de la CGT Regional Tres Arroyos y los distintos gremios que la componen; estudiantes de la carrera de Trabajo Social; miembros de la cooperativa de salud Policoop y referentes de la izquierda, el kirchnerismo y el massismo. Resulto llamativa la ausencia de representantes del oficialismo.
Aguardan resultados por diálogo
Consultado sobre el avance de las negociaciones, el secretario general de fideeeros, Daniel Marchetti, reconoció que no hubo avances en las negociaciones con la empresa ni con el Ministerio de Trabajo.
«Ellos están rígidos en el cierre de la planta y nos ofrecen posibilidades que no son concretas: como ellos le pagan indemnización, la gente que tiene posibilidades de irse, se va», expresó.
«Pedimos el apoyo del pueblo y del intendente»
A su turno, los empleados Pablo Di Rocco y Diego Lires señalaron que la producción ha mermado y que 38 operarios continúan desempeñando labores.
«Vamos a agotar todos los recursos para que la planta no cierre por un capricho. La intención de ellos fueron las marcas, no la planta», destacaron tras reconocer que hubo ofrecimientos de traslados a Buenos Aires para tres operarios.
«En otro molino no van a tomar 30 personas, a unos chicos les dijeron que les ofrecerían solamente entrevistas de trabajo en noviembre. No otra cosa. Resistimos quedándonos en la planta», remarcaron.






