La Campaña Gruesa se encuentra en pleno desarrollo, marcada por un ritmo de recolección más pausado de lo habitual y un escenario internacional que redefine los números del sector agropecuario. Pablo, referente del sector, brindó detalles sobre el avance de la cosecha, el impacto de los conflictos bélicos y la estrategia de venta de los productores.
Avance de cosecha y rendimientos
Actualmente, la región transita la cosecha de girasol, la cual registra un avance cercano al 40%. A diferencia de ciclos anteriores, la recolección se ha vuelto más lenta debido a las lluvias recientes, que han elevado los niveles de humedad en el grano, afectando tanto el acopio como la calidad del cereal.
En cuanto a los rindes, el panorama es heterogéneo debido a la irregularidad de las lluvias durante el verano:
- Zonas costeras (como Copetonas): Se reportan rendimientos de entre 500 y 1.800 kilos por hectárea, producto de la falta de precipitaciones estivales.
- Zonas favorecidas: En lotes donde el agua llegó en el momento crítico, se han alcanzado picos de entre 000 y 3.200 kilos.
Finalizada la etapa del girasol, se espera continuar con la recolección de soja y maíz.
El impacto del conflicto bélico en la estructura de costos
La inestabilidad internacional, derivada de los conflictos en Ucrania, Rusia e Irán, ha golpeado directamente la cadena productiva local:
- Fertilizantes: El mayor impacto se observa en insumos clave provenientes de zonas en conflicto, con incrementos de entre el 40% y 50% en los precios.
- Logística y Labores: El aumento del combustible ha encarecido los costos operativos de siembra, cosecha y mantenimiento.
Esta situación pone un manto de incertidumbre sobre la próxima campaña fina. Los productores están recalculando números para decidir si avanzarán con trigo y cebada (altamente dependientes de fertilizantes) o si se desplazarán hacia granos de gruesa, como el maíz.
Mercado y comercialización
A pesar de los altos costos, los precios internacionales se mantienen en niveles históricamente competitivos.
- Girasol: Cotiza en torno a los 360 dólares, con el beneficio adicional de las bonificaciones por materia grasa.
- Cebada y Trigo: Han sostenido buenos valores durante todo el periodo.
«El productor va realizando las ventas a medida que va necesitando disponibilidad para cubrir sus gastos, que son importantes», señaló Pablo, describiendo una conducta de venta basada en la necesidad operativa ante el aumento de los costos.








