El concejal monobloquista Augusto De Benedetto exhortó a que el Concejo Deliberante no se convierta en «un ámbito de rivalidad política» y pidió «que no se utilicen los problemas de las personas como banderas partidarias».
En el marco del año eleccionario, el exkirchnerista centró su alocución en los proyectos que lo tuvieron como autor: la modificación de la ordenanza para la apertura de supermercados y el nuevo centro de zoonosis. Por otro lado, se mostró proclive a acompañar al oficialismo escudado en la continuidad de las políticas locales.
«Considero indispensable que nuestro Concejo no se transforme en un ámbito de rivalidad política, que no sea fruto de chicanas, partidismos extremos o posturas ortodoxas, mediante las cuales no se han logrado buenos resultados», pareció dedicar sutilmente a los bloques justicialistas.
Luego de criticar duramente lo que consideró «prepotencia» de parte de «grupos intolerantes», se quejó de los agravios sufridos tras su decisión de abandonar el FpV.
«Es un atropello a la democracia: este nivel de intolerancia no hace mas que confirmar que la decisión que tome es la correcta», fustigó tras sufrir una rechifla de tres militantes y un posterior llamado a la mesura de parte del presidente.








