Con un sorprendente tono mesurado, el Frente Renovador validó «seguir siendo una oposición constructiva dentro y fuera del recinto» en la apertura de las sesiones legislativas.
En un discurso en el que se tomó al intendente como único interlocutor, el edil Sergio Soulé se mostró dialoguista con el oficialismo y se comprometió a demostrar «responsabilidad, respeto y tolerancia» en su rol de contralor.
«Controlar la gestión no es poner palos en la rueda ni chicana política, dejemos de lado estas frases, sobre todo en este año electoral. Es el deber de control el que se nos ha encomendado», evaluó tras instar a «privilegiar el bienestar de nuestros vecinos por sobre las cuestiones partidarias».








