El Concejo Deliberante viabilizó por unanimidad (pero con reparos dentro del peronismo) la prohibición para acampar en Claromecó, Reta y Orense a la vez que avaló de la misma forma la adhesión a la ley provincial para la publicación de las declaraciones juradas de funcionarios.
En una ágil sesión legislativa, el cuerpo deliberativo acompañó a su vez el pedido de pago de partidas para programas referidos a los derechos de los niños, la extensión del comodato del edificio donde funciona la Jefatura Departamental policial.
Asimismo, se aprobó un pedido de informes para conocer el estado de obras de infraestructura en las escuelas del distrito en el marco de la polémica por la clausura del Centro Educativo Complementario el pasado viernes.
No al acampe: «esperemos que sea efectivo y no para la tribuna»
El proyecto incluye el despliegue de casillas y autoportantes en toda la costa del distrito especificó el autor de la normativa Matías Fhurer previo a los reparos de parte del bloque del Frente de Todos.
«Surgieron diferencias y la palabra ‘prohibir’ resulta agresiva. Es una ordenanza que se inicia por un pedido de vecinos de Orense: surgió por acampantes que se instalaban por un largo período y generaba un conflicto para la circulación y limpieza. Se pidieron diferentes opiniones y está bien visto por los diferentes bloques», consideró.
La cambiemita Marisa Marioli expresó su cconformidad y subrayó que «estamos dando respuesta a la inquietud de cada verano y también defendemos el recurso turístico y medioambiental» mientras que el peronista Martín Garrido se preguntó quién aplicará el control debido a que la figura del inspector de playa no resultó en Claromecó «porque se le complicaba sacar a un perro de la playa y ni hablar de desarmar un acampe».
Cruces por cupos alimentarios
En tanto, el propio Garrido exigió soluciones a Provincia y la Comuna en torno a la cantidad de cupos del Servicio Alimentario Escolar (SAE).
«Se faltó a la verdad: los cupos no estaban garantizados y en cuanto a la alimentación . La Provincia destina $29,80 por alumno contra los más de $50 que insume cada plato. También se destinan $18,80 para el desayuno cuando el costo real es de $24. Un alumno me dijo que ‘no hay peor cosa que los guisos de los lunes’. Es preocupante y a uno lo ponen mal estas cuestiones», disparó.
En tanto, Marioli defendió lo actuado por la administración bonaerense y explicó que «la solicitud de ampliación de cupos se envía a Provincia para su aprobación y siempre fue así. El 1º de junio se indica que lo correspondiente a pago a proveedores se haga con el expediente del Consejo Escolar; es decir, que la capacidad estuvo asegurada porque con una asistencia media del 85% se podía brindar el servicio a todos quienes lo necesitaran».










