El Concejo Deliberante volvió a sesionar esta mañana y, sin desentonar en su ya clásica parálisis legislativa, analizó apenas un solo proyecto de ordenanza en menos de una hora de duración.
Con las ausencias de la vecinalista Paula Distéfano, la cambiemita Soledad Cadenas y el peronista Julio Federico, la única iniciativa aprobada en la semana previa a la celebración de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) fue la cesión de dos lotes en Claromecó para la Iglesia Evangélica Pentecostal y con el objetivo de construir un nuevo templo.
La restante fue el pedido de licencia solicitado por el presidente Martín Garate, quien será reemplazado por María Fernanda Menna.
El resto de la breve sesión, antecedida por el uso de la Banca Ciudadana de parte de Raúl Alí para abordar cuestiones ambientales de Reta, giró en torno a pedidos de menor jerarquía.
Entre ellas, se viabilizó la autorización para licitar servicios en la zona náutica de Claromecó; un pedido de informes a la Dirección de Cultura sobre actividades programadas en la ciudad, otro de fomento a los artesanos locales y uno sobre entrega de leña a familias.
De esta manera, el cuerpo legislativo que en diciembre verá renovarse la mitad de sus dieciocho bancas arrastra cinco meses de inactividad casi permanente, rayana en la desidia, desde la reanudación de las sesiones ordinarias.
Reta, otra vez en la mira
Con respecto a la presentación de Alí, que insumió más de media hora de exposición, la misma versó sobre la situación medioambiental del frente costero de la localidad balnearia en donde incluyó imágenes alusivas y criticó el posicionamiento turístico municipal.
«No pido legislación sobre la problemática costera sino que las áreas involucradas cumplan lo que tengan que cumplir. No se han resuelto los problemas, agravaron los problemas y tampoco cumplieron con las ordenanzas. No se tienen que tocar las bajadas ni hacer nuevas para acampe, que se cumplan la restricción en albuferas y no se lleven la arena a los pueblos», sintetizó.














