El seleccionado nacional jugó su mejor partido en el Mundial de China y aplastó a Polonia por 91-65, con nueve tantos de Máximo Fjellerup.
Los dirigidos por Sergio Hernández terminaron primero en la segunda fase y en cuartos se medirá con la candidata Serbia el martes a las 7 de la mañana.
A diferencia de los últimos dos partidos, el inicio fue vertiginoso y con alto goleo. Lo más destacado, por lejos, fue la defensa colectiva.
Esta vez no fueron los lucimientos individuales los que edificaron la victoria: fue el bloque y por eso tampoco sorprendió que la ventaja al concluir el tercer cuarto fuera de 29 (70-41).









