El Club Recreativo Claromecó avanza con el final de obra de la nueva cancha sintética de bochas que reemplaza la anterior y que costó unos US$ 3000.
En diálogo con Radio 3, el impulsor de la idea Alberto Hernández referenció que hace veinte años se extendieron las instalaciones con material y hace ocho años se techó definitivamente.
«Es difícil conseguir fondos para una cancha de bochas pero lo hemos logrado: nos donaron el hormigón, que lleva diez centímetros de espesor; el Ente colaboró con cuatro chicos para llenarla y una empresa de Bahía Blanca nos hizo el piso de caucho y lo único que mandamos a hacer fueron las barandas y las tablas. Año a año hemos avanzado con mejoras y de los ocho o diez que jugamos hemos empujado. A todos los que colaboraron les debemos un poquito», calificó tras indicar que resta aplicarle una cera especial para comenzar a utilizarla.












