Rosa Cabrera, la sexagenaria que sufrió una hemorragia cerebral tras una feroz golpiza sufrida por su yerno Ariel Toro, evoluciona lentamente tras ser intervenida quirúrgicamente en Bahía Blanca.
Una de las hijas, Andrea Miño, dialogó con Radio 3 y expresó que aún no entiende la sucesión de hechos que desencadenaron en el hecho que ocasionó su expareja y padeció su madre.
«Le extrajeron un pedazo de cráneo en una neurocirugía. Mueve los brazos y las piernas, pero no se despierta. Está muy complicada y con la operación no se termina, sino que recién empieza. Seguimos viviendo una situación terrible y parece una película de terror», evidenció.
En tanto, indicó que es probable que la familia se presente como querellante en la causa. «No tengo noticias de la Justicia. Se que Toro sigue detenido y nada más», añadió al cierre tras indicar que «tengo miedo de que salga en libertad».






