Un cuarto de siglo después de los atentados que redefinieron la geopolítica global y la seguridad del mundo occidental, la justicia militar de los Estados Unidos le puso finalmente una fecha límite al mayor proceso pendiente de la era moderna. El teniente coronel de la Fuerza Aérea Michael A. Schrama fijó para el 5 de junio de 2028 el inicio del juicio contra Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el principal cerebro operativo de los ataques del 11 de septiembre de 2001, y otros tres acusados que permanecen recluidos en la base naval de Guantánamo.
La resolución del magistrado castrense impuso un plazo 18 meses superior al solicitado por la fiscalía, que pretendía abrir la etapa de debate en enero de 2027. La prórroga responde a la necesidad de otorgar a las partes la ventana temporal necesaria para la revisión de expedientes clasificados, la tramitación de mociones preliminares y el encuadre procesal de un caso signado por complejas impugnaciones técnicas.
Dos décadas en un limbo legal y de acusaciones de tortura
El camino judicial para juzgar a los responsables directos del asesinato de casi 3.000 personas en Nueva York, el Pentágono y Pensilvania ha sido una intrincada carrera de obstáculos. Sheikh Mohammed fue capturado en Pakistán en 2003 y trasladado posteriormente a la prisión militar de Guantánamo en 2006. Desde entonces, el expediente quedó sumergido en un estancamiento prolongado por las denuncias sobre los severos métodos de interrogatorio utilizados por la CIA —incluidas técnicas de ahogamiento simulado (waterboarding)—, lo que inhabilitó o condicionó gran parte del material probatorio recopilado en los primeros años.
La causa, que fue reformulada formalmente durante la administración de Barack Obama en 2012, atravesó sucesivos intentos de resolución, entre ellos propuestas de acuerdos de culpabilidad que habrían evitado la pena de muerte a cambio de sentencias a cadena perpetua. Sin embargo, las presiones de sectores políticos y de familiares de las víctimas forzaron la continuidad del juicio oral y público.
El tramo final hacia el banquillo
Junto a Sheikh Mohammed serán juzgados otros tres presuntos colaboradores clave en la logística del ataque. Los imputados enfrentan cargos que conllevan la pena capital por conspiración, terrorismo, secuestro de aeronaves y homicidio masivo.
Con la fijación formal del calendario para 2028 en la base naval en territorio cubano, la administración norteamericana intenta dar un paso definitivo para cerrar el capítulo judicial más dilatado en la historia contra el terrorismo internacional, en un proceso que continuará bajo la estricta mirada de los organismos internacionales de derechos humanos y la comunidad política global.
Fuente: La Voz del Interior (con información de agencias internacionales / AP / Reuters)
Fotografía: Reuters / Archivo La Voz del Interior





