En la previa, Oliver expresó su entusiasmo por volver a competir: aseguró que ya se encuentran ultimando detalles y que la ansiedad crece a medida que se acerca la carrera. La cita marcará además su debut en este circuito, por lo que el trabajo previo se centra en el análisis de cámaras y en conocer las características de un trazado que combina sectores rápidos con otros más técnicos.
El tresarroyense destacó el alto nivel de la categoría, que en la primera fecha reunió a 35 kartings en su divisional y espera aún más participantes para esta presentación. “Estamos todos muy juntos en los tiempos, eso hace que sea muy competitiva y atractiva”, remarcó.
Las competencias se desarrollan en circuitos de tierra, generalmente angostos y con pocos lugares de sobrepaso, lo que convierte a la clasificación en un factor clave para el desarrollo del fin de semana. En ese sentido, Oliver señaló que será fundamental lograr una buena posición el sábado para aspirar a un buen resultado en las finales del domingo.
En cuanto a la preparación, el piloto explicó que no cuenta con muchas pruebas previas, por lo que el trabajo físico y cognitivo toma un rol importante. Entrenamientos de reflejos y concentración forman parte de su rutina para llegar de la mejor manera a cada carrera, además del acompañamiento constante de su equipo, el chasista y el motorista, quienes aportan indicaciones técnicas fundamentales.
El cronograma del fin de semana contempla entrenamientos y clasificación el sábado, mientras que el domingo se disputarán las series y finales, que podrían dividirse en distintas categorías según la cantidad de inscriptos.
Mientras continúa su crecimiento en el karting, Oliver también mantiene el objetivo de dar el salto a la Fórmula Entrerriana, categoría para la cual su familia ya adquirió un auto, aunque por el momento el proyecto depende de reunir el presupuesto necesario.
Con expectativas renovadas y el respaldo de su entorno, Bruno Oliver se prepara para un nuevo capítulo en su carrera deportiva, buscando seguir sumando experiencia en un campeonato que no deja de crecer.









