El Tribunal en lo Criminal 2 de Bahia Blanca condenó a diez años de prisión a un pastor evangélico acusado de abusar sexualmente de una niña menor de edad, hija de su pareja.
El dictamen de la jueza Claudia Fortunatti sobrevino luego de que un jurado popular declarara culpable al acusado, quien fue considerado autor penalmente responsable de los delitos de «abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente, en concurso real de delitos».
Según la investigación realizada por la fiscal Marina Lara, titular de la UFIJ 14 de esa localidad, los hechos sucedieron entre 2009 y 2010 en el domicilio que compartían, cuando en reiteradas oportunidades el hombre le efectuó tocamientos a la niña (quien tenía 10 años) aprovechando la ausencia de su mamá.
La víctima logró contar lo sucedido cinco años después, cuando su madre se separó del hombre y pudo relatar varios sucesos de abuso donde el imputado la tocaba por encima y debajo de la ropa de manera recurrente, le colocaba el miembro en el rostro e intentó accederla carnalmente.









