A pesar de una sensible baja en la superficie de siembra, para la próxima cosecha fina se proyectan aumentos de la producción de entre el 18% y 20% en los cultivos de cebada y trigo, respectivamente.
Según consignó lanueva.com en base a un informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, se estima una producción de 7,85 millones de toneladas, con un valor de producción de toda la zona que rondaría los U$S 1.268 millones y un valor de exportación que alcanzaría los U$S 1.438 millones.
Sólo para el trigo se calcula que se invirtieron casi 500 millones de dólares previos a la cosecha, en conceptos como la compra de semillas, labores y paquetes de fitosanitarios y fertilizantes; en poscosecha, se estima que se sumarán otros 182 millones de la moneda estadounidense por recolección y transporte del cereal.
A valores actuales, con un rinde promedio de 3.600 kilos por hectárea, el valor de la producción es de U$S 800 millones; mientras que en concepto de exportación se podrían alcanzar los U$S 890 millones de dólares.






