La proliferación de maniobras de fraude digital a través de las redes sociales, el uso no autorizado del nombre de marcas comerciales de trayectoria local y el repudiable accionar de delincuentes que se aprovechan de la necesidad laboral de los vecinos volvieron a encender las alarmas en la comunidad tresarroyense. En las últimas horas, la Dirección del tradicional comercio céntrico Confitería La Perla se vio en la obligación de emitir un enérgico comunicado público con el propósito de alertar a la población y desmentir una serie de maniobras delictivas que se ejecutan utilizando ilegalmente su identidad corporativa.
La estafa, de acuerdo con las denuncias de las víctimas y las evidencias recolectadas en el territorio, se inicia a raíz de diversas publicaciones fraudulentas realizadas de forma sistemática en la plataforma Facebook. En esos posteos, los delincuentes simulan una búsqueda de personal activa para incorporar de forma inmediata un «Ayudante de Panadería» para su sede de Tres Arroyos.
El modus operandi de la oferta falsa por WhatsApp
El mecanismo del engaño se encuentra minuciosamente detallado en la captura de pantalla que acompaña la denuncia. Allí se observa cómo, tras un primer contacto en redes sociales, los estafadores derivan la conversación hacia la aplicación de mensajería WhatsApp, operando a través del número telefónico 2983-560087.
Para aportar una falsa sensación de rigurosidad profesional y atraer a perfiles jóvenes, los delincuentes envían un extenso y prolijo listado con las supuestas «funciones principales» del puesto, que abarcan desde el pesado de ingredientes, colaboración en el amasado y horneado, hasta tareas generales de limpieza y orden del área de trabajo. Asimismo, fijan un atractivo horario laboral de lunes a viernes de 07:00 a 16:00 horas y los sábados de 07:00 a 12:00 horas, remarcando engañosamente que «no se necesita experiencia previa, solo ganas de aprender».
El nudo delictivo de la maniobra se consuma cuando los falsos reclutadores le exigen al postulante el envío de documentación a la casilla de correo electrónico manipulacionc178@gmail.com. Acto seguido, los estafadores le notifican a la persona que ha sido preseleccionada para el puesto pero que, como requisito obligatorio e ineludible para ingresar a la cuadra de panadería, debe tramitar el correspondiente carnet de manipulación de alimentos, exigiéndole a cambio la realización de un depósito o transferencia de dinero a una cuenta bancaria particular para supuestamente costear dicho certificado.
El descargo de la firma y el lamento por la necesidad ajena
Frente a la gravedad de los acontecimientos y la cantidad de consultas recibidas en sus mostradores, las autoridades de Confitería La Perla salieron a cortar de raíz la maniobra mediante una aclaración institucional taxativa. Desde la firma comercial informaron de manera rotunda que este tipo de mensajes y perfiles virtuales «son totalmente falsos y no corresponden con nuestra empresa», desvinculándose de cualquier tipo de solicitud de dinero o datos privados en entornos digitales.
Para finalizar, los titulares del establecimiento gastronómico expresaron su profunda indignación ante las características morales de la estafa, manifestando de forma unánime: «Lamentamos utilizar la necesidad de trabajo para realizar estafas». Desde la redacción de Diario3 se solicita a todos los lectores extremar las medidas de precaución, recordar que ninguna empresa legítima exige pagos monetarios para habilitar una contratación laboral y radicar las denuncias correspondientes ante las autoridades policiales o la Fiscalía local en caso de haber sido víctimas de este engaño virtual.










