Los clubes nucleados en la Liga Regional Tresarroyense atraviesan un escenario de malestar por las fuertes erogaciones y no se descartan medidas de fuerza para equilibrar la balanza económica.
La decisión de aumentar la cantidad de uniformados requeridos para brindar seguridad puso en alerta a la dirigencia en pleno, puesto que las cuentas se suman fin de semana tras fin de semana por el impacto en los aranceles de la Policía Adicional (PolAd).
En las últimas horas, además, se conoció que la Superintendencia de Seguridad regional exige aumentar la cantidad de uniformados, que pasarán de seis a doce en la ciudad cabecera y de doce a dieciseis en Adolfo Gonzales Chaves.
«No podemos analizar sólo lo policial. Se dan una serie de circunstancias que habilitan estas situaciones: nos cuesta juntar el dinero para pagar los operativos, la gente ha disminuido y los hechos de violencia pasados nos ponen en alerta sobre las instalaciones de algunas canchas, que no están todo lo bien armada que deberían. No todos los clubes tienen las mismas posibilidades para mantener sus instalaciones», remarcó por Radio 3 el presidente de Huracán Mariano Pérez.
Por otra parte, evaluó que «hay que sincerar sin tirar culpas. Hay montones de partidos que con tres o cuatro efectivos es suficiente; algunos otros se necesitan más. Para la generarlidad de los partidos, con seis efectivos es suficiente. Muchas veces se dice que no hay efectivos pero también es cierto que, cuando se convoca y reciben un importe superior, aparecen. Por ahí no es puramente organizativa sino una necesidad económica del personal policial».









