Los encargados del servicio de la silla anfibia en Claromecó ponderaron que su puesta en práctica superó las expectativas originales.
La especialista Cecilia Ferranti, quien se desempeña con una larga experiencia en el tema, indicó por Radio 3 que la utilización se da de 11 a 13 horas para el caso de los baños marítimos, mientras que permanece accesible durante toda la tarde.
«Tuvo una respuesta muy favorable, más de lo que esperábamos. Se acercan turistas que no sabían que se iban a encontrar con esta posibilidad de bañarse. Estamos en el agua durante diez minutos, depende la gente que esté», especificó tras valorar la experiencia de CLAROMIN.
Tras puntualizar que el servicio que lo de una persona es novedoso más allá de que esté en otros balnearios, la técnica advirtió la gratificación que le brinda la tarea.
«El abanico de edades es muy grande, tenemos gente de todas las edades. Hay gente que no tiene discapacidad pero si son mayores y tienen dificultad para desplazarse que la usan», especificó.







