El Museo Regional Aníbal Paz de Claromecó continúa avanzando en uno de sus principales objetivos: la construcción de una nueva sede que permita exhibir y conservar de mejor manera el valioso patrimonio histórico, arqueológico y documental reunido a lo largo de casi cuatro décadas de trabajo.
Así lo explicó Hugo Cortés, integrante de la comisión del museo, quien señaló que el espacio actual ha quedado pequeño frente al crecimiento constante de la colección.
“Cuando el museo comenzó, hace 39 años, prácticamente no había material. Hoy tenemos una enorme cantidad de objetos, fotografías, documentos y piezas que ya no podemos exhibir por falta de espacio”, comentó.
Actualmente, el museo funciona en el antiguo edificio de la terminal de ómnibus de Claromecó, donde ocupa el espacio que alguna vez fue la confitería. Sin embargo, la cantidad de elementos incorporados durante los últimos años impulsó el proyecto de una nueva sede.
Para ello, la Municipalidad cedió dos terrenos ubicados sobre calle 11, a una cuadra de la Colonia de Vacaciones. Allí ya se encuentra en construcción una primera etapa que contempla un subsuelo de 450 metros cuadrados destinado a albergar gran parte del patrimonio de la institución.
Según explicó Cortés, el proyecto prevé además la construcción de una réplica de una de las antiguas casas de la estancia Belloq, que formará parte de la estructura principal del futuro museo.
La colección del Museo Regional Aníbal Paz incluye material fotográfico, documentos históricos, piezas arqueológicas y paleontológicas, además de numerosos objetos donados por vecinos que forman parte de la historia de Claromecó y la región.
Entre los elementos más destacados se encuentra el denominado Meteorito Claromecó, una pieza clasificada y presentada en encuentros internacionales, así como restos de la histórica Goleta Sociedad, un barco naufragado frente a las costas de la zona en 1876 cuya identidad pudo ser determinada gracias a investigaciones realizadas por integrantes del museo.
Cortés destacó que gran parte del crecimiento de la institución se debe a la colaboración de la comunidad. “La gente sigue acercando objetos, fotografías y documentos que permiten reconstruir historias familiares y preservar la memoria colectiva”, afirmó.
En ese sentido, desde la comisión impulsan una campaña para que los vecinos compartan imágenes antiguas y relatos vinculados a sus familias. La idea es no sólo conservar las fotografías, sino también registrar las historias detrás de cada una de ellas.
Además, adelantaron que próximamente el museo contará con una página web y una presencia más activa en redes sociales, herramientas que permitirán difundir el patrimonio reunido y acercarlo a un público más amplio.
Desde la institución remarcaron que cada fotografía, documento u objeto donado constituye una pieza fundamental para reconstruir la historia de Claromecó y mantener viva la memoria de quienes contribuyeron al desarrollo de la localidad a lo largo de los años.








