Los mercados financieros nacionales iniciaron noviembre bajo una marcada presión operativa que dejó al riesgo país al borde y por encima de los 800 puntos básicos, alcanzando su nivel más alto en lo que va del año. La suba del indicador se vio acompañada por un retroceso generalizado en las cotizaciones de los activos argentinos, tanto en la plaza local como en el exterior.
Durante la última rueda de operaciones, los certificados de depósitos argentinos (ADRs) que cotizan en Wall Street experimentaron pérdidas de hasta el 7%, arrastrados por un escenario internacional signado por la cautela de los inversores y la atención puesta en los acontecimientos políticos y económicos globales, como las definiciones en los comicios de Estados Unidos. En sintonía con este comportamiento bajista, el índice líder S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedió un 3,9%.
La dinámica negativa también se reflejó en el comportamiento de los títulos soberanos de deuda en moneda extranjera, cuyos precios operaron mayoritariamente a la baja, impulsando al indicador del JP Morgan a perforar al alza una marca clave que venía siendo vigilada de cerca por los operadores económicos.
En paralelo, el mercado cambiario local mostró movimientos al alza en las cotizaciones oficiales de la divisa estadounidense, en una semana donde la atención de los inversores también se concentra en los compromisos financieros venideros y los indicadores de actividad económica de corto plazo.
Fuente: A24 / Medios Económicos
Fotografía: Archivo / Reuters





