En los tribunales de Comodoro Py, el Tribunal Oral Federal 5 pone en marcha este viernes el juicio unificado correspondiente a las emblemáticas causas Hotesur y Los Sauces. El proceso, que sienta en el banquillo a un total de 19 imputados, marca un hito judicial al constituir el tercer debate oral por presuntos hechos de corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner y la primera vez que su hijo, Máximo Kirchner, afronta una instancia de esta naturaleza.
La apertura del debate llega luego de una resolución dictada por la Cámara Federal de Casación Penal, que revocó el desdoblamiento que había dispuesto el propio tribunal en septiembre. Con los votos de los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña —y la disidencia de Alejandro Slokar—, se hizo lugar a los planteos de la fiscalía y de la Unidad de Información Financiera (UIF) para juzgar los expedientes de manera conjunta en la Sala AMIA.
Modalidad excepcional y un entramado de acusaciones
Ante el estrecho margen temporal transcurrido desde el fallo de Casación hasta el inicio del debate, el tribunal —integrado por los magistrados José Antonio Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni— autorizó que los acusados participen de la audiencia inaugural de forma telemática exclusivamente para la lectura de los requerimientos de elevación a juicio, obligando a las defensas a estar presentes de manera presencial. No obstante, los jueces aclararon que no se trata de un formato híbrido permanente y que el proceso continuará de forma estrictamente presencial en las subsiguientes jornadas, previstas para los días lunes, viernes y sábados.
De acuerdo con la requisitoria fiscal, la causa investiga la existencia de un circuito diseñado para canalizar fondos de origen presuntamente ilícito hacia el patrimonio de la familia Kirchner a través de sociedades hoteleras e inmobiliarias. En el expediente de Los Sauces, Cristina Kirchner enfrenta cargos como jefa de una asociación ilícita y por lavado de activos, mientras que a Máximo Kirchner se le endilga el rol de organizador. En el expediente Hotesur, ambos responden por el delito de lavado de dinero, evitando duplicidad en la imputación de la asociación ilícita.
El banquillo de los acusados también incluye a figuras clave del empresariado como Lázaro Báez —acusado como organizador de la asociación ilícita y por lavado de activos en ambas causas—, su hijo Martín Báez, y los empresarios Cristóbal López junto a Fabián De Sousa, titulares del Grupo Indalo, vinculados a los pagos efectuados a través de firmas como Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia. El entramado societario y financiero completa su lista de procesados con diversos contadores, administradores y allegados al círculo familiar, mientras que Florencia Kirchner permanece sobreseída de manera firme por decisión de la Casación.
Fuente: Todo Noticias (TN) / Redacción Política.
Fotografía: Archivo / NA / Damián Dopacio.





