Una vez más, el Concejo Deliberante arrojó nuevas muestras de su escaso apego a la labor legislativa en una sesión cargada de cruces en ocasión de los comicios provinciales del domingo venidero.
El cuerpo, que afortunadamente (o no) se verá renovado a la mitad a partir del 10 de diciembre, abordó el pedido de reglamentación para las escuelas de surf y bodyboard en Claromecó; la reglamentación de playas para deportes acuáticos de tabla en la extensión de la zona de baño y la inclusión de un televisor en el patrimonio municipal. Nada más.
En tanto, desde la oposición arremetieron contra el oficialismo por la presunta entrega de materiales con fines electorales, en el caso de Juntos; por la no implementación de ordenanzas ya aprobadas y , en el caso del vecinalismo; y de la falta de presupuesto para el Banco de Materiales, en el caso del exmileista Gustavo Moller.
Cabe agregar que la de hoy tampoco fue una sesión aislada: entre fines de junio e inicios de julio, acontecieron dos jornadas caracterizadas por las discusiones innecesarias entre los bloques y el achicamiento del temario a su mínima expresión.
En tanto, el pasado 7 de agosto aprobó apenas dos ejes con escasa preponderancia mientras que en la del 21 volvió a tratarse un temario light.










