El oficialismo no compareció esta mañana a la interpelación solicitada por la oposición en torno a la licitación del exparador Borneo, decisión que incluyó al intendente Carlos Sánchez, los directores de Turismo Alejandro Trybuchowicz y del Ente Claromecó Julián Lamberti y concejales del espacio vecinalista y que recogió furibundas críticas hacia el mandatario.
La medida, adelantada el pasado viernes por el propio jefe comunal el viernes pasado cuando exclamó que concurriría sólo «cuando vengan a buscarme en patrullero» y ratificada esta mañana cuando disparó que «está armado para ver quién la tiene más larga», ofreció la imagen de un Salón Blanco ocupado únicamente por los doce ediles del Frente de Todos y de Juntos.
La expresión sobre la interpretación del llamado y las medidas corporales deslizada por el mandatario tuvo su correlato legislativo, al colocarse llamativamente un centímetro verde en el estrado presidencial. Hasta el cierre de la presente nota, no se confirmó si alguien lo utilizó fehacientemente.
Disparos a mansalva
En primer término, el presidente Martín Garate criticó la ausencia y señaló que se elevarán las actuaciones al Tribunal de Cuentas provincial y que será es organismo quien aplicará sanciones o no, según corresponda y «pidió rever la actitud para tener un diálogo con respeto».
A su turno, la edil peronista Graciela Callegari fustigó la actitud del jefe comunal y la tildó de «prepotente y caprichosa» mientras que su par Juan Gutiérrez lo acusó de «tener miedo de dar un debate de cara a la población».
Posteriormente, la radical Daiana De Grazia calificó al mandatario de «machista» y «señor caprichoso» para luego analizar, con un ojo en 2023, que «esto puede ser su carta de despedida».










