El intendente Carlos Sánchez ratificó su voluntad de no concurrir a la interpelación solicitada por la oposición en torno a la licitación del exparador Borneo, decisión que extendió a los directores de Turismo Alejandro Trybuchowicz y del Ente Claromecó Julián Lamberti y a los concejales del espacio vecinalista.
Según el jefe comunal, la ratificación de su postura y la información brindada (adelantada el pasado viernes por él mismo al exclamar que concurriría sólo «cuando vengan a buscarme en patrullero») alcanza al resto de los temas solicitados; entre ellos, el impacto ambiental de la apertura de calles, movimiento de arena y el trazado de un camino alternativo en Dunamar, además de los proyectos de paradores y las políticas del área.
«Al pedido de interpelación le pusieron seis preguntas: sigo con más fuerza diciendo lo innecesario de esto, porque pasa a ser circo romano y demagogia. Estoy dispuesto a toda hora y con cualquier tema a las consultas de todos los concejales. Está armado como para que la foto salga que nosotros hacemos bajar al intendente a dar respuestas y, hablando mal y pronto, ver quién la tiene más larga (SIC) y no estoy para eso, sino para cumplir con mi trabajo», disparó en primer término secundado por el presidente del bloque Werner Nickel, Lamberti y Trybuchowicz.
Por otra parte, y en un tono más apocado, sumó que «no quiero enojarme ni pelear pero tampoco quiero perder tiempo en estas cuestiones casi banales. No escondemos nada, no hay nada que no sea transparente: espero que los concejales lo entiendan así y no me lleven a hacer circo romano con estas cuestiones».










