El proyecto de energía eólica Viento Reta, iniciativa conjunta entre CELTA, la firma Golden Peaks y la empresa pública china Huadian Engineer, sufrirá cambios sustanciales de cara a la futura construcción del parque de molinos de viento aunque por el momento no se confirmó el inicio de obras.
La misma sufrió demoras debido a los permisos gubernamentales, los ajustes de costos y cuestiones de índole técnica además de la necesidad de la extensión de plazos para construir. El parque eólico de 100 megas tendrá lugar en campos próximos al mar retense por una inversión de entre 120 y 150 millones de dólares.
Del anuncio participaron el presidente de la cooperativa Nicolás Ambrosius, el ingeniero jefe de la firma oriental Zhou Zhengyi y el gerente de energías renovables de la empresa inversora Mariano Cervieri.
«Hemos tenido una dilatación en aspectos técnicos que nos trabaron, como por ejemplo la autorización de cambio de tecnología para hacer una granja de menor cantidad de molinos», consideró Ambrosius.
Asimismo, Cervieri planteó que «reducimos el número de turbinas de 40 a 31 manteniendo la capacidad inicial, permite alejarnos de la línea de costa, reducir el impacto ambiental y disminuir el costo total de ejecución del proyecto: al proyecto le falta un estudio geotécnico de unos cuatro meses y un plan ejecutivo. Después, en doce o trece meses se debería construir en el sitio».








