La consolidación de un polo artístico que transformó de forma definitiva el paisaje urbano de la ciudad cabecera, el resguardo de la memoria ferroviaria a través de la libre expresión y el constante desfile de creadores de todas las disciplinas sumaron un motivo de orgullo colectivo en el partido. El Centro Cultural La Estación (CCE) se prepara para vivir una de las instancias más significativas de su historia institucional al conmemorar formalmente su décimo aniversario de existencia en el corazón del sudoeste bonaerense.
Desde su inauguración, el andén cultural ha funcionado ininterrumpidamente como un punto neurálgico de contención, aprendizaje y esparcimiento. A lo largo de esta fructífera década de labor comunitaria, el CCE mantuvo sus puertas abiertas de par en par, promoviendo de forma democrática el arte local, estimulando la creatividad de niños y adultos, y fortaleciendo los lazos identitarios de un distrito donde las más diversas manifestaciones culturales encuentran un suelo fértil para expandirse y compartirse.
Tres jornadas de festejos y un abanico multidisciplinario
Para dimensionar y celebrar este hito de gestión, las autoridades de la cartera cultural de la comuna diseñaron un ambicioso cronograma de festejos extendidos que se desarrollará a lo largo de tres jornadas consecutivas, abarcando el fin de semana del viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de julio. La grilla de actividades fue pensada bajo una modalidad de acceso totalmente libre y gratuito, invitando a las familias del partido a poblar los antiguos galpones ferroviarios recuperados.
De acuerdo con el adelanto del programa oficial, los festejos ofrecerán un heterogéneo abanico de propuestas estéticas y participativas. Los asistentes podrán disfrutar de pormenorizadas muestras estáticas y dinámicas a cargo de los alumnos de los talleres anuales que se dictan en el predio, espectáculos de música en vivo con artistas locales de diversos géneros, rondas de narración oral y representaciones teatrales de microformato.
Asimismo, la Estación se vestirá de fiesta mediante intervenciones artísticas y plásticas que intervendrán los rincones históricos del edificio, acompañadas por ferias de degustaciones gastronómicas y una atractiva milonga abierta a toda la comunidad, convocando a los amantes del tango de la ciudad y la región a sacarle viruta al piso de los viejos galpones.













