La tradicional puesta del Sol en la costa tresarroyense, hit fotográfico por excelencia, se vio alterada por un inusual fenómeno durante la tarde del martes.
La intensidad del color rojo se convirtió en comentario común en redes sociales a medida que los turistas compartían las imágenes.
Una explicación sencilla es la que determina que esa tonalidad se produce cuando la luz solar atraviesa una capa atmosférica más gruesa, dispersando los tonos azules y dejando pasar solo las longitudes de onda rojas.
Sin embargo el fenómeno se detectó en buena parte del país, especialmente en la Patagonia, que viene sufriendo incendios forestales a repetición y que podría explicar en parte esta inusual postal junto a la extensa sequía que azota a nuestra región pese a los fallidos pronósticos de lluvia emitidos durante la semana.










