Como ocurre todos los años, el «último primer día» se desarrolló en diversas escuelas secundarias sin que se registraran episodios que requieran intervención policial.
El epicentro fue la Plaza San Martín, en donde la mayoría de los estudiantes de los distintos establecimientos se aglutinó para celebrar con música y espuma.
El ritual es realizado por alumnos de sexto año y conmemora la última primera jornada del ciclo lectivo. El «festejo» ha llevado a que se registraran incidentes en anteriores episodios.








