La Secretaría de Seguridad desplegará un operativo de contención de cara a la celebración conocida como «el último primer día», tras exhortar a los padres a que «acompañen y tomen los recaudos suficientes».
El ritual, tradicional desde hace un tiempo, lo realizan alumnos de sexto año de las escuelas y conmemora la última primera jornada del ciclo lectivo.
El «festejo» incluye arrojar agua y espuma a los alumnos de años inferiores tras una fiesta que se realiza en la madrugada, que ha llevado a que se registraran incidentes en anteriores episodios.
En diálogo con los medios, el secretario Werner Nickel pidió compromiso e indicó que tomaron conocimiento de dos encuentros pautados en el Club Central y La Posada del Sol.
«Les informamos a los establecimientos que se abstengan de avanzar en la idea debido a que no encuentran con la habilitación. Caso contrario, los clausuraremos. Queremos que los padres tomen conciencia y acompañen para que sus hijos lo pasen sanamente», remarcó tras sincerar que se encuentran sobrecargados por la realización de la Fiesta del Trigo.







