El gerente del Centro de Acopiadores, Luis Di Rocco, se mostró complacido porque a nivel general se logró vender 613 mil toneladas de trigo de buena calidad y 627 mil toneladas de baja calidad.
En contacto con Radio 3, el referente planteó que Brasil volvió a convertirse en el mayor comprador del cereal y valoró que la apertura comercial implicó que otros trece países comiencen a comprar.
«Ha habido una excelente cosecha, pero la calidad es baja por la poca proteína: de todas maneras, hay mercados de países que tienen que comprar trigos de baja calidad, que valen menos», adelantó tras remarcar que «lo importantes que todo se venda».






