En el día de ayer, el panorama tras las intensas lluvias registradas acentuó el temor por eventuales complicaciones en distintos sectores de la ciudad.
En el distrito cayeron 111 milímetros, pero en la Cuenca Norte llegó a los 130 milímetros y determinó la evacuación de dos familias del Country Zurita. Lo propio ocurrió con el arroyo Orellano, que ha provocado el desborde en los puentes de Rivadavia al 1800, en la prolongación de la calle Lavalle y en el Parque Cabañas.
El presidente del Concejo Deliberante, Luis Aramberri, remarcó en diálogo con Mañana Urbana, de Radio 3, que los puentes «están al borde» pero que continúan monitoreando los cursos de agua.
«El arroyo que pasa por el puente Faraónico y el Country Zurita son los más complicados, porque siguen trayendo un caudal importante de agua. También se decidió un corte en el puente de la calle Lavalle para darle salida aguas abajo y no aumente en el barrio de Rivadavia y Circunvalación».
Consultado sobre el panorama en la Cuenca Norte, el edil se mostró pesimista. «Aguas arriba, llovió parecido en todos lados: con las napas altas, los bajos de los campos y las lagunas no absorben el agua, rebalsan y se agravan los problemas aún con menor milimetraje».
En tanto, y por prevención, confirmó que anoche se cortara la calle Roca para darle mayor salida al agua ante el incremento en el nivel del curso. Al cierre, recordó asistir a la Secretaría de Desarrollo Social para gestionar ayuda ante eventuales dificultades.
Zonas rurales, en estado crítico
En la zona rural el panorama es crítico, porque los suelos de los campos ya no absorben nada tras las dos inundaciones anteriores.
Defensa Civil y varias reparticiones de la municipalidad están trabajando desde ayer y controlan en forma permanente los arroyos.
Localidades, en riesgo latente
En cuanto a las localidades el mayor problema está en Reta donde las calles están casi todas intransitables y debieron suspender las clases en la Escuela 5.
En la zona de Orense están cortados el camino al balneario y varios de la zona rural, al igual que en el resto del distrito.
Sobre la región, la peor situación se da en Coronel Pringles, donde la última lluvia totalizó 180 milímetros. También en San Cayetano la situación es crítica.








