En una medida orientada a fortalecer la economía social y garantizar la seguridad sanitaria de la comunidad, se encuentra plenamente vigente el Decreto Reglamentario N° 4111/2025. Este marco normativo regula el funcionamiento del Registro Municipal de Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales (RMPUPAA), una herramienta esencial para aquellos emprendedores que elaboran alimentos de manera artesanal y a pequeña escala en el distrito.
El régimen impulsado por la comuna persigue objetivos estratégicos que van más allá de la simple fiscalización. Busca, primordialmente, formalizar la actividad de los emprendedores locales, acompañar el crecimiento sostenido de sus proyectos, garantizar que los alimentos producidos sean seguros para el consumo y, como fin último, proteger la salud de toda la población.
Requisitos y alcances del registro
El RMPUPAA permite la elaboración de determinados alimentos catalogados como de bajo riesgo sanitario. Para acceder a este beneficio, los productores deben cumplir con requisitos básicos fundamentales que incluyen normas estrictas de higiene, un rotulado adecuado de los productos, la correspondiente capacitación en manipulación de alimentos y un control sanitario periódico.
Una advertencia estricta para el sector comercial
Desde la autoridad sanitaria municipal se ha emitido un recordatorio imperativo para todos los comercios de la zona. Todo alimento expuesto a la venta debe estar correctamente rotulado e identificado, incluyendo sin excepción los datos del elaborador y su número de registro oficial.
La normativa es clara respecto al incumplimiento: toda mercadería que no cuente con estas condiciones de identificación, o que provenga de elaboradores que no se encuentren debidamente inscriptos en el registro, podrá ser decomisada. Esta medida se ejecuta en el marco de las facultades de control que posee el municipio para resguardar la integridad de los consumidores.
Acompañamiento y responsabilidad productiva
Desde la entrada en vigencia del decreto, la Municipalidad mantiene abierta la inscripción de forma permanente. Asimismo, se ofrece un servicio de asesoramiento y capacitación técnica para que los emprendedores puedan regularizar su actividad sin contratiempos.
Se subraya que producir y vender alimentos implica una responsabilidad civil y social ineludible. En este sentido, la formalización no solo se presenta como un deber legal, sino como un paso fundamental para cuidar a los consumidores y dotar de mayor competitividad al trabajo local.







