El fuerte temporal de los últimos días golpeó con fuerza a la costa tresarroyense, y en Reta dejó daños significativos en paradores, estructuras y accesos. En diálogo con Radio 3 Continental, el delegado local, Diego Zyrzenko, realizó un balance de la situación y destacó tanto el trabajo del equipo municipal como la colaboración espontánea de vecinos.
“La parte más fea fue la subida del mar en la zona del médano. Se llevó mucha arena y afectó principalmente al full track Pachamama, que fue arrastrado unos 100 metros”, relató. También sufrieron daños estructuras de playa como Tequila, La Pausa y Rako, aunque las construcciones principales resistieron. “El agua llegó hasta los pies de los paradores, pero no afectó lo estructural”, explicó.
Una comunidad movilizada
El túnel subterráneo de acceso a la playa quedó parcialmente tapado por la arena, y ya se trabaja para destaparlo. Zyrzenko destacó el apoyo de los empleados municipales y los propios responsables de los paradores. “Ya están todos colaborando. Hoy el clima cambió por completo, hay sol, pero ayer la situación era muy difícil”, describió.
Asistencia social: la demanda se triplicó
Más allá del fenómeno climático, Zyrzenko fue claro al señalar la urgencia social que atraviesa la localidad. “Desde que iniciamos la gestión hasta ahora, se triplicó la cantidad de familias que necesitan asistencia”, afirmó. En esta época, el principal recurso demandado es la leña: “Es lo que más falta hoy. La gente viene cuando ya no tiene. No hay margen”.
El delegado destacó la respuesta del área de Desarrollo Social, encabezada por Martín Garate, y la trabajadora social Florencia, a quien definió como “una persona que trabaja sin horario y siempre está atenta a todo”. También subrayó el compromiso del personal municipal, docentes y vecinos que están atentos a situaciones críticas. “Hay casos donde notan que no sale humo de una chimenea y avisan. Eso vale mucho”, dijo.
Infraestructura postergada y acompañamiento institucional
Consultado por las prioridades de gestión, Zyrzenko admitió que “el estado de las calles es una deuda pendiente” por falta de maquinaria y recursos. También mencionó la necesidad de una poda estructurada que sirva tanto para seguridad como para generar leña disponible en el futuro.
Por último, valoró la visita del intendente Pablo Garate, prevista para la tarde del mismo día. “Va a reunirse con todas las instituciones del pueblo. Eso fortalece el vínculo y permite trabajar mejor”, afirmó. Y concluyó con gratitud: “Recibí muchos mensajes de vecinos ofreciendo su camión, su pala, su motosierra. Eso te da tranquilidad, sabés que no estás solo”.










