La derogación del estatuto municipal, que establece entre otros puntos la negociación paritaria salarial, ocasionó lecturas encontradas tanto en el Ejecutivo como en el Sindicato de Trabajadores Municipales.
Mientras que el intendente Carlos Sánchez analizó que «resentirá las economías municipales», el secretario general Abel Gómez subrayó que «salió todo tal cual se esperaba tras 18 años de lucha del empleado municipal».
Consultado sobre la postura del Frente Renovador, que se abstuvo de votar, el gremialista esquivó la polémica y destacó que «estaban totalmente en contra pero tenemos que respetar la decisión de todos. Son negociaciones que se hacen arriba y sabemos que es así».
En tanto, remarcó que la semana que viene serán recibidos por el Ejecutivo municipal para negociar el aumento de salarios.
Sánchez planteó reparos
Consultado sobre la derogación, el jefe comunal se mostró escéptico en cuanto al costo financiero que implicará.
«La ley es muy amplia, pero el problema más grave es el del 3% de pago de antigüedad a los empleados. Esto requiere mucha plata que los municipios no estamos en condiciones de enfrentarlos», fijó por Radio 3.
En tanto, se sinceró al remarcar que «no se de dónde saldrá la plata, pero habrá que pagarlo y va a resentir las economías municipales. Hay que seguir conversando y ver cómo se sale de este problema».








