Elisa Hospitaleche, abogada de Cristian Tirone, se mostró conforme con la liberación de su defendido el pasado viernes en juicio abreviado en el Tribunal Oral Criminal tras acordar dos años y medio de prisión en suspenso.
El pasado 31 de julio, Tirone agredió salvajemente a la referí Dalma Magalí Cortadi mientras se desarrollaba el cotejo entre Garmense e Independencia en Adolfo Gonzales Chaves. Como consecuencia de ese accionar, Cortadi sufrió escoriaciones en región cervical y en articulación de rodilla derecha, lesiones calificadas por el médico de policía actuante como de carácter leve.
Posteriormente al ataque, a Tirone se le imputó el delito de lesiones leves triplemente agravadas por alevosía, por la condición de mujer de la víctima y por haberse cometido durante la realización de un espectáculo deportivo en concurso ideal.
En diálogo con Radio 3, la patrocinante indicó que hasta su liberación se encontraba «abatido» y recordó que el exjugador no puede tomar contacto con la agredida por una medida de restricción.
«En su momento se denegó la excarcelación porque el fiscal (Gabriel Lopazzo) no acompañó el pedido de la defensa de liberarlo. ¿Está dentro del marco legal? Si. ¿Puede ser exagerada la medida? Si la comparo con otro delito, digo que es una medida exagerada pero no puedo decir que es ilegal porque el juez (Gabriel Giuliani) la dictó dentro del marco de la ley», analizó sobre la extensión del encarcelamiento de su defendido.
«Tirone intenta recuperar su vida de la manera más normal, está contenido por su familia y asume las consecuencias de sus actos, está muy arrepentido. Sabe que lo que hizo está mal, actuó por impulso y fue la calentura del momento (SIC) y cae un cuenta de lo que pasó cuando la custodia policial que lo retira de la cancha se lo comenta, no es que lo pensó», expresó sobre el estado del jugador.
Con respecto a si el juez Gabriel Giuliani fallará en contra, la letrada indicó que «no me adelantaré a la decisión del juez, que se dará el martes o miércoles, pero probablemente recibirá la condena».
La letrada puntualizó que su defendido «actuó por impulso y fue la calentura del momento»








