En horas del mediodía, un grupo de concejales se reunió con trabajadores del nosocomio en la Secretaría del Concejo Deliberante.
En medio de un clima enrarecido, los empleados presentaron el panorama tras más de cuatro meses de cese de tareas, que no estuvo exenta de pases de facturas y acusaciones cruzadas entre miembros de las bancadas del MV y el FpV.
Al término de la misma, el presidente del cuerpo Luis Aramberri se comprometió a gestionar un encuentro con la responsable del Centro Municipal de Salud, Dra. Mónica Capellari y analizar alternativas.
«No hay que correr el eje del planteo y mezclar con cuestiones de índole política: la idea es que el Concejo Deliberante en conjunto colabore con el grupo del Policlínico y que requiere una solución urgente», afirmó, quien previamente y junto al vecinalista Guillermo Salim, protagonizaron un duro cruce con el concejal K Mario Pola por cuestiones vinculadas al Pirovano.
Críticas para todos los sectores
Por otra parte, el vocero de los trabajadores Pablo Escudero fustigó a los propietarios de la clínica, insistió con que el distrito enfrenta una «emergencia en salud» y pidió que el Centro Municipal de Salud amplié el edificio para tomar personal.
«La parte privada siempre fue un estorbo y hay otra realidad es que Tres Arroyos está complicada en el tema de camas e internaciones», disparó en primer término. En tanto, criticó la posición de los médicos, a quienes acusó de equilibrar la balanza económica a su favor.
«Las ecuaciones siempre fueron a favor de ellos. El 80% tienen un poder adquisitivo mucho mejor que el de todos nosotros», disparó y subrayó que «los dueños anteriores y los actuales estafaron a la salud y nosotros no podemos tomar un edificio para trabajarlo».








