La suba de tasas de interés de política monetaria que fijó el Banco Central -de 69,5% a 75%- comenzará a regir a partir de este viernes e impactará de manera inmediata en los depósitos a plazo fijo en pesos, como una forma de evitar que la suba de precios afecte a los ahorristas.
«En agosto la tasa de inflación nivel general y la tasa de inflación núcleo mensuales se redujeron respecto a julio, aunque sostuvieron un nivel elevado respecto a los meses previos», explicó la autoridad monetaria en un comunicado.
Por ello, para «aumentar el incentivo al ahorro en pesos», el BCRA elevó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos de personas humanas, estableciendo el nuevo piso en 75% anual para las imposiciones a 30 días hasta $10 millones.
Esto representa un rendimiento de 107% en términos efectivos anuales, mientras que el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado (personas o empresas) tendrán una tasa mínima garantizada de 66,5%, lo que representa una tasa efectiva anual de 91%.







