Con la ausencia de proyectos de ordenanza, los espacios políticos en modo campaña y un fuerte cruce de acusaciones entre el vecinalismo y el macrismo, el Concejo Deliberante celebró una sesión cuyo único hito fue la jura de la edil cambiemita Marisa Marioli.
La orensana reemplazará al ahora presidente Enrique Groenenberg en la bancada de Juntos por el Cambio, quien a su vez presidirá el cuerpo que dejó vacante Matías Meo Guzmán tras su renuncia la semana anterior.
Con respecto a los ejes abordados, los mismos se correspondieron a reclamos barriales como la reconexión de un medidor de luz en la sede de la sociedad de fomento del Barrio Fonavi Terminal, la entrega de pasajes para atención médica en otros distritos, entre otros.
La leña derivó en fuego
Con respecto a un pedido de Juntos por el Cambio en torno a la entrega de leña a vecinos del Barrio Ranchos, el vecinalista Santiago Orfanó criticó en duros términos a la bancada macrista en particular y a la edil Daiana De Grazia en particular por reclamar mejorar la provisión, situación que originó un fuerte cruce entre ambos.
«En campaña, De Grazia descubrió Ranchos y nacida de un repollo, alegremente, cuestiona la gestión municipal. Es indignante, me molesta porque para Cambiemos nada tiene que ver con el zafarrancho que han hecho en todas las gestiones. Que Cambiemos hable de gestión es como escuchar a Jack el Destripador hablando de cirugía estética. Deberían tener un poco más de ética», disparó sin tapujos.
«A Ranchos voy una vez por semana, por lo menos: en el temporal del 1° de enero estuve diez horas y no lo vi a Orfanó. Lamento escuchar ésto porque él sabe cómo trabajo», descargó la aludida en tono enérgico.
En tono crítico hacia el debate, el peronista Julio Federico consignó que «debiéramos ver cómo poder dar una mano: no hay gas, la leña no alcanza y se vive con asignaciones familiares. Tirándonos la pelota unos a otros no sirve porque esta situación golpea a todos. Es lindo hablar de los pobres pero hay que dar una mano porque muchos hablan pero después nadie se acuerda de ellos».









