El único sobreviviente de la denominada «masacre de Claromecó», acontecida el 25 de octubre de 1971 cuando una mujer asesinó a tres de sus cuatro hijos, hirió al restante y luego se quitó la vida, aseguró que «la vida te golpea pero hay que tomar fuerza y seguir adelante».
Luego de la viralización de una nota en Infobae dando cuenta del trágico episodio sufrido por Luis Godoy cuando tenía cinco años y sus hermanos Marcos (7), Oscar (6) y Lidia (de un año y medio) respectivamente, dialogó con Radio 3 y señaló que su paso por el Hogar de Niños tras el crimen lo ayudó para continuar su vida.
«Para ese tiempo era una noticia extraordinaria, porque hoy en día es tan común… llamaba mucho la atención y por eso vinieron hasta de Crónica en ese momento. La idea es hacer un libro y la autora de la nota (la periodista Marcela Vázquez) me dijo que me iba a ayudar. A mis hijos (Leonardo, Florencia y Victoria) les fui contando y la más chica mucho no sabía, recién ahora todos se están enterando. Un día llegué a mi casa, conseguí el diario y lo estaba leyendo mi señora (Marcela) en un baño de lágrimas. Por ahí te agarra un cosquilleo porque es una historia triste pero eso me hizo fuerte en la vida», precisó.
En tanto, y tras consultarse sobre el impacto en el día a día, apuntó como lección de vida que «hay que levantarse y seguir, tomar fuerzas y no aflojar. He superado un montón de cosas y la vida te golpea, son pruebas que te pone en el camino. Vamos saliendo adelante».









